| En
este capítulo la intención es dar los fundamentos
generales relacionados con la flecha de manera que podamos
hacer un acercamiento racional e inicial para elegir la
mejor alternativa y sacar el mejor rendimiento a la flecha
que decidamos usar en nuestros comienzos.
Para elegir la flecha más adecuada a nuestro estilo
de tiro y nuestro arco, es conveniente consultar primero
a los expertos, o algún tirador que pueda aconsejarnos
y luego analizar con detención y calma las tablas
de selección de flechas que ofrecen los distintos
fabricantes; en ellas podemos hacer un muy buen acercamiento
a la flecha ideal que deberíamos utilizar de acuerdo
a nuestras características, sin dejar de considerar
que de las posibilidades que se nos presentarán,
seremos finalmente nosotros los que elegiremos la que
mejor nos parezca.
LAS
PARTES DE LA FLECHA.
La
flecha está compuesta por cinco partes que se describen
a continuación:

PUNTA: Parte metálica de la flecha,
que tiene por función facilitar la penetración.
Existen muchas formas de puntas y dependen estas de la
función que queramos, la disciplina de tiro con
arco que se utilice y el material o elemento que conforme
la diana. Las puntas más comunes son las llamadas,
bullet o field, judo, blunt de goma o metálicas
y toda la gran gama de puntas de caza mayor que se caracterizan
por tener hojas cortantes en su construcción. Existen
además otras muy especializadas como por ejemplo
las utilizadas para la pesca y la caza de aves en vuelo.
INSERTO:
Es una pieza de aluminio, fibra plástica o carbono
que permite adaptar la punta al tubo de la flecha. En
las flechas de construcción sólida como
la madera, esta pieza no es necesaria y se coloca la punta
directamente sobre el astil, fijándola con algún
adhesivo.
ASTIL
O TUBO: A medida que se han incorporado las nuevas
tecnologías y los diferentes materiales en la construcción
de la flecha, se han logrado mejorar ostensiblemente las
características físicas y de resistencia
de este proyectil, las posibilidades que se tienen para
el tubo son muchas actualmente, aquí se describen
algunas.
MADERA:
Se utiliza principalmente en arcos tradicionales, la más
utilizada es el cedro, actualmente se fabrican también
en maderas laminadas. Tienen el inconveniente de ser delicadas
para su conservación, por ser muy afectadas por
el clima.
CARBONO:
Es uno de los materiales más populares y utilizados
en la fabricación de flechas, desde su aparición
se produjo una verdadera revolución para algunos
tipos de tiro, debido que a la rigidez que permite, se
pudo lograr tubos de menor diámetro y peso disminuyendo
el efecto del viento y mejorando la velocidad de la flecha
en forma considerable. Se construyen los tubos con millones
de fibras que se adhieren con pegamento epóxico.
Del proceso complejo que significa la construcción,
se derivan los problemas que pueden tener estas flechas,
debido a que es imposible obtener uniformidad en los tubos
y en la distribución de las fibras; la disposición
en espiral de las fibras de carbono que ofrecen algunos
fabricantes, tampoco
soluciona este defecto. Los tubos de carbono son los menos
rectos, esto se compensa siendo los más ligeros.

ALUMINIO:
Quizás el material más popular y utilizado
para la confección de flechas, ofrece resistencia
y poco peso, además de costo menor que otros materiales.
Se dispone en cuatro tipos de aleaciones, además
de diferentes tipos de anodizado. Se venden en un gran
número de calibres, los que se representan en un
número de cuatro cifras, ej. 2117, donde las dos
primeras se refieren a los sesenta y cuatroavos de pulgada
de diámetro exterior, y las dos últimas
corresponden al grosor de la pared del tubo en milésimas
de pulgada. Los distintos diámetros y grosores
nos permiten un número importante de alternativas
de rigidez y peso.


TUBO
DE ALUMINIO CARBONO: Corresponde a la última
generación en fabricación de tubos, no ese
trata de una
aleación, sino de dos materiales que se relacionan
para mejorar las cualidades de cada uno. Se fabrican con
una matriz de aluminio de muy buena calidad que se va
cubriendo con finas capas de carbono hasta lograr el calibre
deseado. De esta forma se evita el exceso y mala distribución
del carbono y se logra una rigidez homogénea.

PLUMAS:
Tienen la función de estabilizar la flecha. Se
fabrican de plástico o de pluma natural que se
extraen de las alas de pavo principalmente y teñidas
de color. El tamaño depende del calibre de la flecha.
Normalmente se colocan tres plumas en sentido longitudinal
al tubo, en forma recta o helicoidal, de acuerdo a las
necesidades de estabilización. Se coloca una pluma
de distinto color para ayudar a la correcta colocación
del culatín en la cuerda y asegurar el mínimo
roce en el reposaflechas, esta pluma es conocida como
“timonera” o “pluma gallo”.
CULATIN:
Es la parte más pequeña de la flecha, no
así la menos importante, permite la sujeción
de la flecha a la cuerda.
El culatín debe abrazar la cuerda de forma que
no se caiga la flecha, ni tampoco quede demasiado apretada
e influya en el vuelo. Es imprescindible revisar los culatines
en forma periódica para evitar accidentes y sueltas
en vacío, que pueden provocar grave daño
al arco y al usuario.
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