Siempre
que quieras iniciarte en algo, pregunta a las personas
que creas que puedan darte información, lee,
averigua, investiga, infórmate de la mayor cantidad
de aspectos relacionados que puedas, a medida que conozcas
más del tema, tus decisiones serán las
más acertadas, esta es una regla general que
sirve para todo en la vida, por ende sirve para el arquero
que se inicia.

Vienen aquí algunos aspectos que se deben considerar
para adquirir el equipo:
1.
Debemos hacernos la pregunta ¿qué quiero
hacer en este deporte? Existen muchas posibilidades
dentro del tiro con arco, la competencia, la recreación
por si sola, el tiro olímpico, el tiro con arcos
tradicionales, la caza simulada sobre dianas 3D y/o
2D, la caza con arco, la pesca con arco, el tiro de
sala, etc. Es difícil decidir que voy a hacer
si no conozco nada de este deporte misterioso, pero
si puede ayudar el pensar en que me gusta hacer normalmente,
si soy competitivo, si me gustan los paseos por el campo
o si me gusta la convivencia en grupos de amigos. De
esta forma ya podremos quizás tener el primer
acercamiento a esta actividad.
2. Siempre saber si somos diestros o zurdos, en el tiro
esto lo determina el “ojo dominante” y no
nuestros brazos, se debe hacer la prueba del papel que
se describe en la página de iniciación
al tiro con arco. Una vez que sepamos esto ya tendremos
otro paso adelantado para tomar nuestra decisión.
3. Acercarse a algún Club o grupo de arqueros
de nuestra ciudad, nos permitirá tener contacto
con el equipo, ver algunas alternativas y variantes
y preguntar información para comprar y como aprender.
Siempre hay arqueros que te van a explicar todo lo que
quieras, tómate tu tiempo, consulta todas tus
dudas. Ten cuidado, muchas veces tanta información
te puede confundir, acércate a la persona que
más sepa dentro del grupo.

4. Si te gusta él “hágalo usted
mismo”, hay muchos elementos que se pueden fabricar
y personalizar, como el carcaj, la dactilera y el protector
de brazo entre otros, por lo que no tendrás que
comprar todo inicialmente.
5. Conocer la “apertura”, esto es en palabras
simples la distancia que hay entre la empuñadura
del arco y la cuerda cuando abro el arco. Este aspecto
es crítico si elegimos un arco compuesto, debido
a que ellos no tienen la posibilidad de seguir abriendo
una vez que se llegó al máximo de apertura
que tienen, si se debe aclarar que la mayoría
de los “compound” pueden regularse dentro
de un rango de aperturas, que normalmente es de más
o menos 2 pulgadas, por lo tanto debemos preguntar cual
es el rango que nos da el arco que estamos comprando
y como cambiar la apertura, debido a que en algunos
modelos esto se hace cambiando “módulos”
o partes de las poleas y tendremos que tenerlas en algún
momento. En los arcos tradicionales como “recurvados”
o “Long bows” es menos crítico pero
deberemos ser capaces de abrirlos y sentirnos cómodos
con ellos. Existen diferentes formas de medir la apertura,
la mejor es usar una regla específica para esto,
como es difícil conseguir este elemento, podemos
colocarnos de lado a una pared con nuestro brazo estirado
y la mano empuñada apoyándonos, la otra
mano se apoya en el ángulo de nuestra mandíbula
y medimos la distancia que hay desde la pared a nuestros
dedos, EN PULGADAS, resalto esto por que las medidas
en arquería siempre son en pulgadas. Debemos
pedir a alguien que nos ayude a medir para facilitar
todo, este método nos permitirá tener
una aproximación bastante clara de cuanto podemos
abrir.

6. ¿Con qué potencia debo comenzar? Difícil
decisión si tenemos pocas posibilidades de probar
los equipos, una buena alternativa es intentar abrir
diferentes arcos a distintas potencias. Si no tenemos
esta alternativa es recomendable que empecemos con arcos
de potencia máxima de 50 libras para hombres,
35 libras para mujeres y 20 a 30 libras para niños.
Él los arcos compuestos asegurémonos que
se puedan regular en un rango amplio y tiremos en una
baja potencia inicialmente para ir aumentando en la
medida que nuestras capacidades físicas lo permitan
(estos se regulan girando los tornillos que fijan las
palas, con la precaución de no soltar nunca más
de seis vueltas desde el máximo de apriete para
evitar accidentes. Es frecuente que se presente mucha
frustración al no poder abrir más de un
par de veces nuestro arco recién comprado.
7. Antes de comprar veamos todas las posibilidades que
se nos presentan, miremos tiendas, posibilidades de
compras por Internet, posibilidades de comprar equipo
de segunda mano y barajemos todas las posibilidades
de acuerdo a lo que queramos y del presupuesto con que
contemos. No siempre lo más caro es lo mejor
para nosotros. Tengamos cuidado extremo de no impresionarnos
con lo primero que se nos cruce ante nuestros poco experimentados
ojos, para alguien que se quiere iniciar ¡todos
los arcos son impresionantes y espectaculares!, tomemos
nuestra decisión con calma, para no arrepentirnos
posteriormente.

8.
Si compro un arco de segunda mano, ¿cómo
se que es el correcto? Comprar un arco usado es una
alternativa muchas veces aconsejable para iniciarnos,
ya tendremos después la posibilidad de renovar
nuestro equipo. Si queremos intentar esta opción
asegurémonos que el aspecto general del arco
sea bueno, que no se vea deteriorado, observemos su
acabado, si tiene pintura del tipo camuflaje veamos
si esta tiene un diseño antiguo o relativamente
nuevo, miremos si tiene el año de fabricación
impreso en la ficha que viene adosada en una de las
palas, revisemos con detalle la integridad del cuerpo
y sobre todo de las palas, que no presenten astillas
ni grietas. En los arcos compuestos fijémonos
en las condiciones de la cuerda y cables, lo más
aconsejable será cambiarlos lo antes posible
para evitar accidentes, los arcos más nuevos
tienen cables de materiales similares a la cuerda, los
más antiguos usan cables de acero. Por último
asegurémonos que podemos abrir este arco y que
su apertura se adecue a nuestras medidas.

Muchos
detalles son difíciles de considerar en estas
líneas pero los aspectos señalados orientarán
al arquero para no cometer grandes errores en la elección
del primer arco. Asegúrate que, sea cualquiera
el equipo que compres, lo sientas como “tu arco”,
y como la extensión de tu cuerpo que permita
enviar “tus flechas” hacia el destino que
“tu quieras”.