En
general todas ellas permiten el aprendizaje de habilidades
a través del método de prueba-error, y
los logros que se alcancen dependerán de las
condiciones propias de la persona y de la práctica
de cada método. Al igual que el tiro Instintivo,
siempre cualquier método que se use, será
10% técnico y 90% práctico, lo que refuerza
nuevamente la necesidad de hacer muchos tiros sobre
condiciones distintas en el campo.
El
método quizás más utilizado es
el de “Triangulación” que consiste
en calcular la proporción entre dos objetos de
tamaño conocido, el primero puede ser nuestro
dedo pulgar, una flecha o una parte del arco, el segundo
será el blanco elegido y obligadamente se tendrá
que tener al menos referencias de su tamaño.
En el caso de animales, será más fácil
hacer la triangulación con aquellos que estemos
familiarizados, por esto es imprescindible conocer a
la presa que se quiera cazar.
Una
buena manera de practicar el rango de distancia es reunirse
en un grupo de arqueros en el campo y elegir al azar
un objeto del entorno para usarlo de blanco, este puede
ser una planta, un tronco, etc., luego se dispara sobre
el objeto sin que se comente sobre la distancia a que
se encuentra, una vez que todos han tirado se comenta
y analiza por cada integrante del grupo la distancia
que se creyó a que estaba el objeto, se puede
medir entonces la distancia con una huincha u otro implemento
para compararlo con los comentarios de cada uno de los
participantes, es necesario repetirlo numerosas veces
y en lugares y situaciones diversas, con esto se afinará
la capacidad de calcular un rango de distancia con bastante
precisión.
Es
necesario calcular el rango y soltar nuestra flecha
sin vacilación, convencido de que la distancia
es la correcta, para después recién analizar
la primera impresión y volver a estimar la lejanía
del objeto. Se puede utilizar un medidor de rango o
telémetro para comparar la distancia real con
la estimada, de esta manera el arquero puede realizar
las correcciones mentales y afinar los sentidos involucrados.
Si una situación se presentara idéntica
a la que ya se ha vivido, probablemente no se fallaría
en la segunda oportunidad y aunque es cierto que es
muy difícil que se repita de igual manera, es
muy probable que en alguna ocasión aparezcan
elementos similares a los ya conocidos que facilitarán
la orientación y el cálculo.
He leído sobre arqueros cazadores que llevan
siempre su telémetro y calculan la distancia
de casi todos los objetos con los que se encuentran
durante su día, probablemente puede parecer exagerado
pero les da buen resultado y son excelentes cazadores.
La
técnica del “Dedo índice”
consiste en apuntar al objeto con la punta del dedo
índice, cubriéndolo completamente, se
debe apuntar con los dos ojos abiertos y luego cerrar
el ojo “dominante” sin mover el dedo de
su posición, se podrá dar cuenta que la
punta del índice se aleja del objeto, esta nueva
distancia entre nuestro dedo y el objeto es proporcional
al rango en que se encuentra el blanco.
La
técnica de las “Divisiones” es otro
método que consiste simplemente en calcular tramos
de unos 10 metros, uno después del otro hasta
llegar al objeto elegido, se requiere para esto tener
una línea clara entre el ojo y el objeto, sin
obstáculos. Para calcular el rango de distancia,
el arquero mira el suelo y separa la distancia entre
él y el blanco, de 10 en 10 metros (o 20 en 20,
según el propio gusto), al sumar las secciones
se puede entonces tener un rango estimado. Al igual
que con el método anterior, se debe realizar
en las más distintas condiciones ambientales
sobre todo de luminosidad y de inclinación del
suelo.
También se puede intentar calcular la mitad de
la distancia al objeto, este método se basa en
que es más fácil calcular distancias cortas,
una vez establecido el rango se duplica y se tiene la
distancia total.

Puede
ser conveniente realizar la estimación de distancia
utilizando más de un método, para tener
alternativa en las situaciones en que no sea fácil
utilizar alguno, o para comprobar la distancia calculada
inicialmente en las prácticas.
Independiente
del método que más acomode al arquero,
se debe intentar llegar al cálculo de distancia
con solo mirar el objeto, la capacidad visual y de interpretación
mental de la información que se obtiene, se puede
entrenar y lograr rangos con muy poco margen de error,
nuevamente se llega a la convicción de que hay
que practicar y luego practicar.