A
pesar de que el origen del arco largo sea probablemente
Francés, existiendo información de su
uso ya por el siglo XII en Francia, el Longbow fue considerado
el arma nacional del ejército Inglés durante
trescientos años, entre los siglos XIII y XVI,
elemento que le dio cientos de victorias, convirtiendo
a este pueblo en el primer poder militar de Europa del
medioevo.
El arco se presentó como el arma más perfecta
de la edad media gracias a sus inigualables características,
entre las que destacaban su bajo costo, su facilidad
para manejar y dominar, su rapidez y su largo alcance.
Características
del Longbow.
La
primera característica que lo diferencia de cualquier
otro tipo de arco es su longitud, los distintos autores
lo señalan como un arco considerablemente más
largo que el que se usaba en el continente Europeo de
la Edad Media, y lo enmarcan dentro de medidas que van
desde las sesenta pulgadas (1.50 m) a las setenta pulgadas
(1.75 m) lo que da un rango bastante considerable para
definir su tamaño. La Real Sociedad de Anticuarios
de Gran Bretaña postula que el Arco Medieval
Inglés fluctuaba entre los cinco y seis pies
de longitud (1.50 a 1.80 metros), si se considera la
talla promedio de los ingleses de la época, el
arco era en general de la misma altura que su dueño.

La
segunda característica era su potencia, en general
las publicaciones hablan de que serían considerablemente
más potentes que los arcos largos actuales, logrando
potencias máximas entre 90 y 110 libras. Otros
autores determinan la potencia en un rango de 80 a 90
libras. Esta gran cantidad de energía se traducía
en distancias de tiro muy largas y aunque también
existen discrepancias importantes, se estima que la
distancia efectiva de las flechas de guerra sería
de unas 180 a 200 yardas (160 a 180 m), otros historiadores
la definen como una distancia que alcanzaba las 250
yardas (225 m)
Una
tercera característica era su capacidad de fuego,
un arquero medieval podía soltar entre 10 y 12
flechas por minuto, lo que se presentaba en el campo
de batalla como una verdadera lluvia de flechas mortales
en dirección del enemigo. Esta cualidad del arco
y los arqueros permitió que a pesar de la introducción
de la pólvora y los Arcabuces, el arco se mantuvo
vigente por un período importante debido a que
un arquero era capaz de tirar varias flechas antes de
que el arma de fuego estuviera preparada para un nuevo
disparo.

En
general muchas de las dudas y diferencias entre la información
que se tiene sobre el Longbow, se deben a la escasa
existencia de arcos de la época en la actualidad,
existiendo un número muy limitado de ellos, además
de no ser posible su uso en pruebas de balística
por el riesgo de daño a que se exponen.
Estos pocos arcos coinciden en ser de madera de una
sola pieza y para construirlos se utilizó la
madera del centro del tronco con un diseño que
se agudizaba hacia los extremos y tenía una sección
en “D”, a pesar que existen datos de que
también se fabricaban con una sección
casi triangular con los bordes redondeados, la madera
más utilizada fue el Tejo Inglés. El estrechamiento
de las palas no era lineal, sino en forma de látigo,
lo que hacía que se flectara en forma de elipse
y no en forma de arco. Las medidas debían encontrarse
dentro de rangos de unas 3.5 pulgadas en su parte más
gruesa (empuñadura), un ancho máximo de
1.5 pulgadas y un peso de alrededor de 1.5 libras, bastante
mas gruesos y pesados que los actuales arcos largos.

De
lo que sucedió con el Longbow después
del siglo XVI, se sabe muy poco debido a la escasa información
que se ha podido lograr, sin embargo, se estima que
sufrió muy pocas modificaciones hasta el siglo
XX donde vuelve a ocupar un sitio de importancia y es
redescubierto para uso competitivo y cacería.
En el siglo XX se mantiene el arco fabricado a mano,
de una sola pieza de madera en que se utiliza la sección
central del tronco y se sigue eligiendo la madera de
Tejo en la fabricación de los arcos de mejor
calidad. A diferencia de la edad media, el Tejo se obtiene
de Italia y España, debido a que estas maderas
son de mejor calidad que la obtenida en Inglaterra,
por que presenta una madera más densa, más
rígida, un grano más fino, y más
libre de alfileres (pequeños nudos en la madera
que hacen sentir al tacto la sensación de alfileres)
características que permitían lograr un
arco más liviano y más fino. Se destaca
que la mejor madera era la conseguida de los árboles
que crecían en las montañas con suelos
muy pobres, además se debía cortar la
madera durante el invierno.

Los arcos demoran entre tres y cuatro años en
su fabricación, desde que se corta la madera
en invierno, se “cura” entre uno y dos años
y se fabrica por etapas, dejando nuevamente “curar”
entre ellas hasta lograr la finalización y acabado.

En
la actualidad existen muchos fabricantes de Longbows,
en general se fabrican de manera casi artesanal, siguiendo
estrictos métodos para la preparación
de la madera y siempre siguiendo el modelo original
de una sola pieza, el Tejo se extinguió casi
completamente en Europa, por lo que se fabrican actualmente
con otras maderas nobles.